El pasado 10 de febrero de 2015, Matthew Stevens fue llevado a juicio por delitos relacionados con la estafa organizada y el hurto mayor. Él y su mujer, Gina Stevens, fueron acusados por robo a un veterano anciano, llamado Charles Haas. Según la fiscalía, Gina Stevens, una habitante de Fort Lauderdale 60 años menor que Charles Haas, se presentó a sí misma como “Tiffany Williams” y desarrolló una estrecha amistad con el veterano de 90 años.

 

El artículo del periódico Sun Sentinel indicaba que “el engaño finalizó cuando Haas retiró los ahorros de toda su vida (primero 40.000 dólares, luego 90.000 dólares y finalmente 150.000 dólares) para ayudar a Gina Stevens a saldar un embargo de una propiedad en Chicago. Ella prometió devolverle el dinero con la venta de la propiedad”.

 

Gina Stevens debe testificar en contra de Matthew Stevens luego de haber declarado “no me opongo” a cargos similares. En su defensa, Matthew Stevens alega que no estaba al tanto de los negocios entre Gina Stevens y Haas. La defensa alega que si bien Haas es anciano, no presenta signos de demencia ni senilidad y que lo que ocurrió entre Stevens y Haas puede constituir un acuerdo consentido entre dos adultos en lugar de ser considerado hurto mayor y engaño.

 

El hurto mayor constituye un acto delictivo grave que generalmente produce cargos penales. Por esta razón, en estos casos es necesario ponerse en contacto con un abogado de Fort Lauderdale experimentado. El hurto mayor abarca diferentes grados, dependiendo de la gravedad del delito y del monto que fue sustraído. El monto difiere según cada estado. En el caso de Fort Lauderdale, Florida, el hurto mayor en tercer grado oscila entre los 300 y 20.000 dólares, mientras que el hurto mayor en segundo grado incluye propiedad sustraída por un valor entre 20.000 y 100.000 dólares. Por último, el hurto mayor en primer grado abarca propiedad sustraída por un valor mayor a 100.000 dólares.

 

El fiscal tiene la obligación de determinar la intención del acusado; si no consigue probar que el acusado tenía intención dolosa, entonces no tiene un caso. Existen muchas maneras de refutar acusaciones por hurto. Algunas de las más utilizadas son, por ejemplo, poseer un derecho de propiedad u otro tipo sobre el bien inmueble, la intoxicación involuntaria y el consentimiento del dueño de la propiedad.

 

El hurto mayor y el engaño son cargos graves que pueden tener consecuencias legales serias. Contratar a un abogado penalista de Fort Lauderdale confiable como Richard F. Della Fera puede constituir la representación legal que el acusado necesita.

(Fuente: Trial begins for man accused of stealing more than $280,000 from veteran, Sun Sentinel, February 10, 2015)